RUBIO GÓMEZ, Julio, Decimocuarto asalto, Madrid, KLINAMEN, 2012.
Este libro lo descubrí cuando mi hermana, una estudiante de educación social, tuvo que hacer un trabajo sobre él para la universidad. Ella quedó tan fascinada con la profundidad de las palabras de este autor, que decidió recomendármelo. Al principio no me llamó mucho la atención ya que no tenía muy claro sobre qué iba el libro, pero al escuchar la historia que se ocultaba tras aquella no muy llamativa portada, decidí que empezaría a leérmelo de inmediato.
El protagonista de la historia, Julio Rubio Gómez (que es también educador social), describe en su obra sus diferentes experiencias profesionales y cómo estas han ido cambiándolo como persona, sobre todo al darse cuenta del objetivo real del Estado y las ONGs. Nos cuenta cómo al principio de su carrera como educador social choca con un muro de intereses por parte de sus compañeros, los cuales solo se preocupan por el lado económico, y no por el hecho de ayudar a las personas. Golpe tras golpe, fue comprobando que la realidad era mucho más contradictoria de lo que pensaba, y que cosas como las donaciones a ONGs no suelen llegar a los verdaderos necesitados, sino que se quedan en los altos cargos de los países menos desarrollados. De esta manera, se da cuenta de que no puede cambiar el mundo de la forma en la que él esperaba, pero sí puede hace pequeñas obras que poco a poco van dejando huella. También reflexiona sobre cómo la clase obrera sí que podríamos cambiar el mundo si nos uniéramos, pero al no ser conscientes de nuestro poder, los altos cargos nos hacen crear diferencias entre nosotros para que sigamos llevando una vida centrada en el individualismo y viviendo en la ignorancia, mientras ellos se aprovechan de la situación.
Después de haber hecho una lectura profunda y reflexiva del libro, considero que es muy recomendado para cualquier persona que tenga un poco de empatía, pues te lleva a cuestionarte a ti mismo como persona y hace que te replantees la forma de ver y de vivir la vida.
Aunque a veces el libro se me hacía un poco pesado y mi hermana tenía que ayudarme con tecnicismos relacionados con su carrera, no me arrepiento nada de habérmelo leído, ya que me ha hecho madurar y crecer como persona, mejorando así mis habilidades a la hora de ayudar a los demás. Una de las enseñanzas que considero más relevantes ha sido la importancia de saber escuchar e ir más allá de lo superficial, no porque no tuviera presente esto, sino porque no me había planteado lo fácil que es dejarse llevar y pensar que sabemos perfectamente qué hacer a la hora de ayudar a los demás. Como se demuestra en cada página del libro, cada persona es completamente diferente de otra. Por mucho que se puedan parecer sus circunstancias, cada uno lleva consigo una mochila totalmente diferente y para conocer qué contiene esa mochila debemos hacer algo tan sencillo, pero a la vez tan difícil, como es escuchar.
TRABAJO REALIZADO POR: NATALIA ABAD JIMÉNEZ


Natalia he escogido comentar tu reseña porque no había oído sobre él y me parece un libro que se debería leer más a menudo porque trata sobre la empatía, como el protagonista de la historia lucha por cambiar el mundo y una sociedad en la que tiene más importancia el dinero que la ayuda a los más necesitados. Además, me ha gustado mucho la reflexión acerca de que si nos diésemos cuenta del poder que poseemos podríamos cambiar el mundo y dejar atrás una vida centrada en el individualismo y la desigualdad social. Por último, me parece un libro muy interesante y creo que será mi próxima lectura, porque como has dicho aunque a veces se hace pesado, no te arrepientes de haberlo leído.
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